La duda, el estrés, los nervios, la pasión, las ideas, el vientre, la mente y el corazón, esta vez, se unieron con fuerza.

lunes, 3 de enero de 2011

Su chaqueta | 1


La tarde acabó, el mal tiempo ha empezado. La lluvia cada vez es más fuerte. Hace frío y me abrazo a mi misma. Me doy cuenta de que llevo su chaqueta. La chaqueta que me había dejado, doy media vuelta para ver si sigue allí, y efectivamente, ahí estaba con dos amigos suyos. Me acerco y se la doy. Me alejo rapidamente en manga corta, ya empapada por la lluvia. Oigo como grita: Pero tonta, que te vas a mojar... ¿Porque me duelen tanto sus palabras, pero a la vez quiero escucharlas todo el tiempo? Y derrepente paro en medio del cruce. No viene ningun coche, todo tipo de ruido parece estar muy lejano. Solo escucho la fuerza de la lluvia y sus gritos. Me doy media vuelta. Sus amigos se han marchado y esta vez me pide que por favor vaya. Se acerca, pero muy despacio.

-¿ Por qué te has quedado ahí parada? Estás loca te vas a congelar....Toma- dice ofreciendome su chaqueta-. Llevatela, no quiero que pases frío.
- ¿Quieres saber que hacía ahí parada?
- mm...si.
- Hay fue donde te vi por primera vez. ¿Recuerdas? No creo...ya que solo me quisiste para lo que me quisiste. Estaba esperando a ver si eras capaz de mojarte un poco por mi y salir de ese estúpido local en el que te vas todos los días a beber y echarte unas risas con tus amigos, mientras yo he estado siempre ahi, en ese muro de ahí, apoyada. Mirando como reías, como bailabas, mirando como besabas otros labios que no eran los míos...y no te dabas cuenta. Que cada vez que paso por este cruce siento tu olor, siento como si estuvieras conmigo, pero aún noto tu ausencia y eso jode. Mucho. Asique la chaqueta te la puedes quedar, no vaya a ser que te mojes tu nueva camiseta de DC y todos tus demás caprichos se estropeen. Y ahora por favor...no quiero verte. No quiero que me hables, llevate tu puta chaqueta que tanto huele a ti, y duerme abrazada a ella si hace falta. Pero si me olvidaste, me olvidaste para todo. No quiero existir para ti, si de la única manera que me ves es como una muñeca. Si quieres una muñeca, te haces una con tu chaqueta.
- Pero...
- Trágate tus palabras, y que coño, dame la chaqueta y congelate. Conviértete en un muñeco de nieve helado, y aver si cuando salga el sol, porque sé que saldrá pronto, te deshaces.
Y sin más, me puse su chaqueta, a la que el agua le quito su olor, y me marché. ¿Mojada? si, pero más libre que nunca.
   
                                                                                 

No hay comentarios:

Publicar un comentario