La duda, el estrés, los nervios, la pasión, las ideas, el vientre, la mente y el corazón, esta vez, se unieron con fuerza.
domingo, 3 de octubre de 2010
Miedo.
Ella. Camina por la calle. Piensa en que él no la hace caso. Piensa en todo eso que la dijo de que la cojió cariño. De que la quería. Pero luego parece que todas esas palabras se quedaron en el aire. De que lo decía por decir. Pero luego recuerda esos momentos en los que él la miraba. Y ahí se paraba el mundo. Era otro. Un chico dulce, con una sonrisa capaz de hacer llorar a cualquiera al ser recordada. Parece como si la quisiera. Como si solo existieras ella. Y derrepente bajaba la miraba hacia sus labios. De ahi ese deseo que hacia que la respiración fuera cada vez más entrecortada. Y esos labios se acercaban hasta rozarse. Y ahi estalla algo en su interior. Pero ella cree que el no siente nada, y quiere llorar, y justo cuando ya le ve alejarse, no puede aguantar que una lágrima arañe su mejilla, dejando el dolor clavado en su corazón.
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